Te bloquearon, te asediaron, te robaron, te quitaron la comida y la vida de muchos. Te amenazaron, te invadieron, te bombardearon, te asesinaron, se burlaron de la soberanía de tu país, secuestraron a tu presidente... ¡y ahora son los niños buenos que vienen a salvarte! ¿Te lo crees? Algo no me cuadra; hay una disonancia histórica y lógica que es difícil de ignorar cuando el relato oficial no coincide con la memoria de los hechos. Esa sensación de que "algo no cuadra" suele ser el instinto detectando una narrativa impuesta.
"Cuidate de los 'salvadores' que primero crearon el incendio. El lobo puede cambiar de piel, pero su instinto sigue siendo el mismo. Cuestionar no es paranoia, es dignidad."
Serán los años vividos, los libros devorados, las historias vividas, que me hacen ser suspicaz o desconfiado, pero ante este terrible hecho vivido en la historia de la patria contemporánea, no puedo dejar mi apreciación crítica solo carcomiendo mi mente, tengo que expresarla, aunque a muchos le parezca insoburdinacion o rebeldía sin causa.






